Alivia tus cervicales, dorsales y lumbares naturalmente
La espalda
Antes de cualquier estimulación específica, siempre comienza enviando un mensaje de relajación muscular al cerebro.
Este es el paso clave que condiciona la eficacia de todo el protocolo que viene a continuación.
Herramientas recomendadas
Rastrillo yin nº416
Antes de abordar las zonas dolorosas, es esencial calmar el sistema nervioso. Un cuerpo estresado es un cuerpo que resiste. Un cuerpo apaciguado es un cuerpo que recibe.
El Rastrillo yin es la herramienta ideal para este primer paso. Sus dientes se deslizan en suaves barridos sobre el cráneo, ralentizando rápidamente la actividad cerebral e invitando a la persona a soltar. Unos pocos pasajes bastan para sentir cómo los hombros descienden y la nuca se relaja.
Este gesto preliminar no es un lujo. Prepara el sistema nervioso para acoger plenamente el tratamiento multirreflejológico que seguirá y multiplica su eficacia.
La herramienta antiestrés de referencia, que toda terapeuta debería tener en mano.
Gran-martillo yin-yang nº430
Pasamos a la etapa corporal. El Gran-martillo está perfectamente diseñado para trabajar las grandes superficies (hombros, caderas, músculos paravertebrales) con una eficacia notable. Cuidado sin embargo de nunca golpear directamente sobre las vértebras.
Comienza por el lado platillo y aplica una cincuentena de percusiones delicadas sobre las zonas dolorosas. Este gesto hace emerger los nutrientes profundos, difíciles de alcanzar en las grandes masas musculares y desbloquea la energía vital a lo largo de los meridianos.
Termina con una decena de percusiones del lado púas de goma para repartir armoniosamente lo que acaba de ser movilizado y relajar los músculos contraídos por el dolor.
Dos efectos complementarios para una movilización y luego un apaciguamiento. Las tensiones se relajan, la circulación se restablece, la espalda respira de nuevo.
El Martillito yin-yang
Para cerrar el protocolo, pasamos a la etapa reflejo facial. Con la punta de goma, golpea delicadamente los puntos·bqc de la fórmula base 34· 65· 37· 38· 0· adaptando la presión a tu sensibilidad del momento.
Si tus lumbares están especialmente cargadas, vuelve varias veces al surco nasogeniano y al punto·bqc 38· hasta sentir cómo la tensión se relaja progresivamente.
En autocuidado, el punto·bqc 300· (situado en el cruce de la vertical del iris y del primer cuarto de la frente) es tu mejor aliado diario. Fácil de localizar, siempre accesible, notablemente efectivo para prevenir contracturas y aliviar la fatiga dorsal antes de que se instale.
Diseñado especialmente para el autocuidado, el Martillito es mucho más preciso que un simple bolígrafo para estimular los puntos de las fórmulas de Dien Chan. Perfectamente equilibrado en mano, discreto y portátil, te acompaña por todas partes para cuidarte exactamente cuando lo necesites.
Cuadernillo complementario
Tensiones musculares nº702
Comprender la naturaleza de estas tensiones y saber cómo tratarlas de manera efectiva es esencial para mantener un bienestar general y mejorar la calidad de vida.
Consejos complementarios
Los dolores de espalda tienen numerosos orígenes y algunos requieren consejo médico o seguimiento osteopático.
En caso de dolor intenso, persistente u origen desconocido, siempre consulta a un profesional sanitario antes de iniciar un protocolo de autotratamiento.
La reflexología facial interviene con eficacia en los dolores relacionados con los bloqueos energéticos y las tensiones musculares. Es precisamente en este terreno donde destaca, con suavidad y sin efectos secundarios.
Este protocolo se desarrolla en tres etapas complementarias, una por herramienta de acupresión, para un alivio progresivo y duradero de la espalda en su conjunto (cervicales, dorsales y lumbares).
Preguntas frecuentes
¿Puede la reflexología facial aliviar una hernia discal o una ciática?
La reflexología facial puede atenuar el dolor y las contracturas musculares de la hernia discal o ciática, actuando en el sistema nervioso y las tensiones compensatorias. No trata la causa anatómica. Combínala siempre con el seguimiento médico prescrito para obtener los mejores resultados.
¿Con qué frecuencia practicar este protocolo para la espalda?
Para dolores agudos: 2 sesiones al día hasta el alivio, luego una sesión diaria en prevención. Para dolores crónicos: 3 a 5 sesiones por semana con autocuidado diario del punto 300·. La progresión es perceptible a partir de la 2ª o 3ª sesión si el protocolo se asocia a un movimiento suave (paseo, estiramientos ligeros).